El Argumento como forma
En un ensayo de
Sarlo de cuyo nombre no quiero o no puedo acordare, se dice de Borges que era
el maestro de la brevedad en tanto no escribía relatos sino “argumentos”. A su vez, en otro lugar del
mismo ensayo, parafrase a Tinianov diciendo que la longitud es una forma.
Me puse a pensar
sobre todo en laposibilidad de hacer una literatura a partir de argumentos.
Claro es que la hipótesis de que Borges escribía argumentos es simplifcar a
Borges, puesto que la propia letura desmonta la supuesta simplicidad que
onllevaría el argumento como forma, y además, el comentario se hacía a la
pasada en una argumetación mucho mayor.
Pero poniendo en
paréntesis el contexto y tomándonos de la idea de que “la longitud es una forma”,
me gustaría ver qué sucede en el argumento como forma.
El argumento
implica un relato en miniatura pre-textual. Es decir, el argumento nace
subordinado a un textomayor, generalmente narrativo, factible de desarmar en
núcleos principales y secundarios. En tanto subordinación, carece de autonomía,
no puede existir en-sí, por lo que tampoco puede existir en-sí un lectorde
argumentos. los sujetos produtores y receptores, tal como la forma que producen
y reciben, son funciones de un sujeto productor/receptor mayor.
Sería equivoco,
entonces, hablar del argumento como form textual no solo porque el
argumentooriginal cae por su propio peso, sino por una cuestión ontológio de su
propia forma. No hay quien lo escriba en-sí, no hay quien lo lea en-si, no
existe en-sí. Pero en tal caso, el caso de la no existencia del argumento como
forma autónoma, cabría preguntarse ¿Cómo
podría ser un argumento como forma?
1) 1) Debería
ser en prosa
2) 2) Debe
narrar una estructura aristotélica de manera exhaustiva
3) 3) Debe
ser breve
Distingo dos
argumentos: el argumento subordinado y el argumento autónomo. Yo me enfoco en
el argumento autónomo.
Mi primera rítica
a esta forma por venir es la (creo yo), inevitable subordinación de la forma
autónoma a la idea. El argumentosubordinado esencializa el contenido de la
forma principal. El argumento autónomo ¿Qué esencializa? Su propia idea. El
argumento autónomo, pensado desde la óptica del argumento subordinado, es
decir, en dependenia de una obra mayor, sería pre-textual: anticipa en su
condensación los puntos a desarrollar de una obra potencial. El argumento
subordinado sería, por otro lado, yuxtatextual, pues coexiste con la obra pero
noviene necesariamente despúes de la escritura de la obra principal: puede ir
antes, para impulsar el impulso de la escritura, en el durante para organizarla, o en el después para resumirla.
Podríamos ensar
el argumento autónomo como un argumento subordinado de subordinante elidido (o
potencial). Esta elisión le dará su carácter de autónomo.
¿Qué tan denso
debe ser la prosa de un argumento para ser tal?El límite del género está en la
extensión y en su estructura narrativa:
ARGUMENTO DE LA NOVELA “SIN CONEXIÓN”
Un chico decide dejar de usar el celular. Para eso, primero establece un control
horario, pero no es suficiente. Nota que se pierde de juntadas con amigos,
avisos de la facultad, se restringe de herramientas. Ante la imposibilidad de
su propia voluntad como motor de cambio, decide, un día, juntar a sus amigos
para proponerles un proyecto: irse a vivir al campo. Todos de acuerdo, esa
misma noche, entre fernet y panchos, buscan precios de alojamiento y traslado.
Viajan a la semana siguiente y se dan cuenta de que pensaron una vida como unas
vacaciones. Las familias empiezan a preocuparse, llaman a la policía, empieza
una extensa búsqueda por la ciudad para hallar
su paradero. Mientras tanto, los enseres comprados empiezan a escasear,
comienzan las rispideces, y la casa que habían utilizado para su vita nuova
deviene en una arena de combate, proliferando las alianzas, las jerarquías y
las enemistades para luego terminar en una cooperación entre facciones internas
constituidas en base a los gustos musicales (los que le gustaba el RKT y si
podía ser, al taco; los que les gustaba el rock nacional, preferentemente Charly
y Spinetta). La ciudad donde queda la casa, al quedar dentro de la provincia,
alejada de la ciudad, es impensable como hipótesis policial para la búsqueda. El oficial a cargo de la desaparición, con
dependencia al tabaco y un tupido bigote, empieza a desesperarse. Decide, para
descansar, tomarse unas vacaciones de dos o tres días en el pueblo de la casa. Al
pasar en frente de la casa, yendo en auto, de camino a su propio hogar, ve como
un grupo de entre diez y quince chicos salen por la puerta, riendo, con
azadones y bolsas de tierra en las manos. El caso queda sin resolver, la
justicia los declara muertos, y los brotes de zapallo empiezan a crecer.
Escribí lo que
sería un ejemplo de argumento autónomo para intentar ver cómo opera la forma.
1)
En la historia hay inicio, nudo y desenlace
(El chico intentando dejar de utilizar el celular, la huida al campo y los
conflictos, la declaración de muerte y conciliación).
2)
Es
breve (no más de media página).
3)
Es en
prosa.
Para constituirse
como género, debería haber varios. Puesto así es solo un experimento. Pero dado
que concluimos con que efectivamente pertenecería “Sin conexión” al género de
argummento podríamos centralizarnos en otro problema: la subordinación a la
idea.
Creo que la
narrativa tiene destellos de poesía y viceversa. Momentos donde el lenguaje se
olvida que está en función de otra cosa. Saer es experto en ello, en devolver a
su origen los enunciados, circularizarlos, encerrarlos en la intención de una
expresión imposible. Creo, de igual forma, que la narrativa breve puede
contener tantos destellos de poesía como la larga, porque la pulsión por el
ensimismamiento del lenguaje no depende, acaso, del espacio que haya para su
desarrollo. (Es menester decir, de todas formas, que la idea de destello de poesía es puramente operativa,
no tiene densidad conceptual y sirve a nuestros fines para hablar de la
densidad de la forma). En “Sin conexión” se ve perfectamente. Hay momentos que,
aunque inútiles, no interrumpen la
brevedad, condición del género:
1) 1) […] la casa que habían utilizado para su vita nuova […]
2) 2) […] entre fernet y panchos […]
3) 3) […] (los que le gustaba el RKT y si podía
ser, al taco; los que les gustaba el rock nacional, preferentemente Charly y
Spinetta).
4) 4) […] con dependencia al tabaco y un tupido
bigote […]
Las citas que
seleccioné funcionan como destellos de poesía en tanto no hacen a desplegar el
suspenso, el vilo en el que deja la consecución de las acciones.
En 1) se hace
referencia a una obra del Dante, proponiendo una óptica de lectura.
En 2) se propone
la yuxtaposición de dos elementos, el fernet y los panchos, trabajando en
tándem como un sema cultural de la juntada de jóvenes, aportando en sí mismos
información de los personajes (clase media por el fernet y no el vino en caja,
pero no tan pudiente por los panchos en vez de una comida más elaborada)
En 3) se añade el
dato de los géneros musicales que constituyen las facciones. Los géneros
mencionados hacen referencia al capital simbólico que poseen ambas, pero deja
entreabierta una ambigüedad: en esta sociedad pueblerina y hogareña ¿Qué
facción era de mayor jerarquía, los del rock o los del RKT? uno tiende a
imaginar que los de mayor capital simbólico estarían con el poder de someter,
al menos simbólicamente, a los otros. Pero el texto nunca lo aclara.
En 4), ya por
puro gusto, describí al oficial encargado del caso, muy influenciado por una película
noir argentina que vi hoy: “Los tallos amargos”.
Como se ve, por
mucha pre-textualidad que detente el texto, no deja de ser analizable en
profundidad y proponer (a mi parecer) disparadores para pensar, que reclaman
atención.
Dicho lo dicho, declaro
al género argumento y al mundo, marido y mujer.
Comentarios
Publicar un comentario